Ha pasado mucho tiempo desde que escribí por última vez en forma regular; lo que pasa es que estoy de vacaciones y las estoy disfrutando tanto que no me ha quedado tiempo ni para escribir, pero ahí les va un pequeño resumen, trataré de ser breve, aunque lo dudo.
Por razones que no vienen al caso, a pesar de que me ofrecieron una extensión en el proyecto de Buenos Aires, no la acepté y decidí regresarme a mi México lindo y querido, claro, no sin antes darme una paseadita por Argentina, que a final de cuentas fue la principal razón por la que acepté trabajar en ese proyecto. Mi último día de trabajo fue el 23 de abril y unos días mas tarde me fui a la Patagonia, de la que ya les hablé con anterioridad.
Después de la Patagonia y del frío correspondiente, me fui al otro extremo del país, a la zona tropical y caliente de Iguazú, es decir, Argentina esquina con Brasil y Paraguay. Ahí se encuentran las famosísimas Cataratas de Iguazú. Algunos años atrás visité las cataratas del Niágara desde el lado canadiense, me gustaron sin duda, pero ... nada que ver con lo que sentí al estar parado a 10 metros de donde empieza la monumental caída de agua de las cataratas de Iguazú, otra muestra categórica de la mano de Dios.
Llegando a las cataratas
Iguazu desde arribaEn el inter de los viajes por el país, por supuesto que hubo tiempo de visitar la ciudad, conociendo lugares tan bellos y famosos como Puerto Madero, San Telmo, Tigre, Caminito, etc. y comiendo a destajo bifes de chorizo y otras delicias gastronómicas.
Mi primer mate en Tigre
Caminito, la cuna del tangoFinalmente, después de algunas zozobras por la cancelación de vuelos debido a la infausta gripe porcina, regresé a México el 4 de mayo, vía Santiago de Chile en vez de Lima como era el plan original. Llegando a chilangolandia me sorprendió ver que había menos gente con tapabocas en el aeropuerto del DF que en el de Buenos Aires.

Al llegar a Monterrey, el mismísimo día que llegué mi primera acción fue preparar el cumplimiento de un sueño que tenía desde hacía 20 años y que por diversas razones no había podido realizar.
Compré boletos para ir con mis hijos al concierto de celebración de los 20 años de Café Tacvba. Adoro a esos chavos y su música desde que escuche "María" y vi el video con Ofelia Medina y mi afición por ellos se reafirmó cuando sacaron "Re", con rolas que simplemente adoro como "Las flores", "La negrita", "El baile y el salón" y muchas otras.
El concierto fue el 19 de junio y lo disfrute con intensidad, tal y como lo había estado esperando durante tanto tiempo.
A principios de Junio, igual, después de muchos años me fui a dar una vueltecita a mi querida Bogotá, para saludar a los viejos amigos y amigas y visitar nuevamente esos lugares que tanto me gustaron cuando viví por allá. Ha habido muchos cambios, algunos restaurantes que me gustaban ya no existen, la vida es más cara que antes, pero fue delicioso volver a ver a los amigos de verdad, disfrutar de un rico ajiaco y visitar las hermosas ciudades cercanas a Bogotá. Además, gracias a mi querida amiga Maru, tuve la oportunidad de conocer un rancho cafetalero de verdad, incluso participé en la despulpada manual de dos costales de café, me acuerdo y me vuelve a doler el brazo de tanto darle vueltas a la manivela.
La catedral de Chiquinquirá
Despulpando caféEl mes de julio no hice nada en particular, excepto que el día 25 cumplí 56 años, para no variar no hubo fiesta ^__^, pero ya me faltan solo 4 años para sacar mi credencial del INSEN !!!
Para el primero de agosto, por primera vez en muchos años pudimos coordinar un viaje con toda la familia, incluyendo nueras y yernos. Nos fuimos a San Antonio/San Marcos de shopping y de ahí a Austin a un concierto de Counting Crows, que es algo así como la banda favorita de toda la familia, los hemos visto en Austin, Houston, Denver y Londres. De hecho en 1997 hicimos un viaje similar para ir a verlos, aunque en esa ocasión todos mis hijos eran aun solteros.
Adam Duritz al piano
Romeo y DuritzLas últimas dos semanas de agosto fueron una locura por la preparación de la boda de mi hija Anita, de la que les platique en la nota anterior a esta. El 4 de septiembre fue el gran día, todo salió bien y agradezco a los que por el blog, el mail o en persona me han extendido sus mejores deseos.
Como pueden ver, no es mucho (o sí?) lo que he hecho de abril pa'ca. No se ve mucha actividad en el mercado, así es que tal vez no me quede mas remedio que seguir de haragán por lo que resta del año, en octubre es la serie mundial de beisbol, el futbol americano empezó hace dos semanas y los impredecibles Vikingos empezaron bien.
Por último, y solo como coincidencia curiosa, les cuento que hoy se cumple un año de que estuve por último día en en el proyecto de Vodafone Nueva Zelanda.
En fin, ya veremos cómo pinta el 2010, porque esta año ya se acabo !!!.